

Te pones un camiseto ridículo, te peinas un poco, pones la mas tonta de tus sonrisas y te enfrentas a Josean Lucas (los que acudan al evento verán a que me refiero con el nombre del cura).

Relatas tus datos personales, delante de los testículos para que estos lo oigan, mientras que una de ellos está tratando de localizar una pila que se le ha caído a la cámara de fotos y el otro está como una loca sacando fotos con el móvil.
Un momento sublime, a mi lado Olga con una rosa que le han regalado el par de dos. Yo con cara de flipado y el cura descojonándose.¿No se puede hacer estas cosas con un poco mas de seriedad? Esta claro que no, y este evento era solo el principio. ¿Cómo será el día de la boda? Esta claro… como el show de Benny Hill.

